#36 ¡¡¡Embarrancamientos!!! por Carles Ramos
En otra situación, y en otro contexto temporal, reproducimos la experiencia que vivió de nuestro commander Carles Ramos, testigo de un embarrancamiento acaecido en la isla de Mallorca, frente la bahía de Palma, para alcanzar el puerto de la Ciutat. Estos incidentes de embarrancamientos suelen suceder en maniobras de aproximación a puertos, o a embarcaciones confiadas, que navegan demasiado cerca de la costa.
19 de octubre de 1.982
"HRB= 07.15
- Ciudad de Sevilla, Ciudad de
Sevilla aquí el Ciudad de Salamanca, Ciudad de Salamanca.
- Ciudad de Salamanca aquí Ciudad
de Sevilla, canal 6.
- Canal 6.
- Hola 'Salamanca', 'Sevilla'.
- Bon dia Tomeu, que vols fer?
- Bon dia Carlos, tinc ordres
d’estar entre puntes a les 08.00 en punt, i tu?
- Cap problema, jo m’obro una mica i passes tu per dins a Cala Figuera, si cal moderaré un pel més.
- Perfecte i gràcies, ens veiem a port.
- OK, Tomeu, fins després.

Ésta fue, más o menos, la
conversación con el segundo oficial del Ciudad de Sevilla poco antes de recalar
en Cala Figuera, conversación por otra parte rutinaria, ya que cada día nos
encontrábamos en la misma situación (es lo que tiene hacer una línea regular,
en este caso, tan demasiado regular, que era también conocida, en aquellos años,
como la ruta de ‘hacer el tranvía’).
El Ciudad de Sevilla, en la línea
entre Barcelona y Palma, y el Ciudad de Salamanca, en la de Valencia a Palma,
tenían la misma hora de llegada a puerto y por ello coincidían regularmente, en
Cala Figuera (la punta que da paso a la bahía de Palma).
Ante esta cotidiana y habitual situación,
lo procedente y más fácil y normal era comunicarnos y realizar estas llamadas a
través de VHF para aclarar quién entraba primero a puerto.
A HRB= 07.36 Cala Figuera en el
Norte verdadero y en 1', damos rumbo al puerto de Palma, - se oye por radio.
El Ciudad de Sevilla navega por
nuestra proa a 0,6' y comunica a los Prácticos que estará, entre puntas, a las
08.00 horas. Acto seguido les comunico que el Ciudad de Salamanca entrará
detrás del 'Sevilla'.
Nos confirman el muelle de
atraque, el Ciudad de Sevilla en la Estación Marítima de Barcelona y nosotros en
la Estación Marítima de Valencia.
Cuando el ‘Sevilla’ se encontraba
a unas dos millas de la bocana del puerto, cae repentina y bruscamente a babor
y pierde velocidad rápidamente. Me doy cuenta de que le ha caído el cuadro
eléctrico con parada de los motores principales al observar que ha quedado
totalmente a oscuras. No tienen ninguna luz de cubierta encendida y que desde
la chimenea no sale nada de humo. Sin duda, ¡el 'Sevilla' está a la deriva!.
Ya, con el Capitán en el puente,
consigo contactar por VHF con ellos y nos comunican lo que sospechábamos, lo previsto,
que han tenido una caída del cuadro eléctrico y ha habido un parón en ellos sistemas
principales de buque. También nos comunican que proceden a armar el cuadro
eléctrico y arrancar motores para proceder ir a puerto.
Ante esto, seguimos y entramos en
Palma, comunicando a los Prácticos que el Ciudad de Sevilla está parado en la
bahía por caída del cuadro y que nosotros entramos y vamos hacia el atraque.
Cuando finalizamos nuestra
maniobra de amarre en muelle, y una vez abrimos el portalón de popa para poder
empezar a desembarcar los vehículos del pasaje y la carga rodada que llevamos,
me avisaron por el walki-talki que el ‘Sevilla’ se había embarrancado debajo
del Palacio de Marivent. Ante este hecho, alarmados, muchos cogimos un coche y
nos dirigimos hacia Marivent.
Al llegar al lugar del accidente, la imagen fue impresionante. La popa está varada en una pequeña playa. A media eslora, y por el lado de estribor, el casco golpeaba una punta rocosa y poco a poco se está perforando el lado de la banda. La proa estaba totalmente libre de obstáculos, a pesar de las dos anclas fondeadas, y con rumbo a mar abierto, como queriendo salir rápidamente de esa ratonera.
Debido al mar de fondo que hay en
esta zona y que casi siempre viene de través, el Ciudad de Sevilla, tenía un
movimiento, no sólo de subida y bajada con la ola, sino también una especie de
guiñada de babor a estribor, actuando la popa como punto fijo y dando unos
golpes extremadamente fuertes contra el fondo y contra las rocas.
Recuerdo que mis sensaciones
fueron angustiantes, el Ciudad de Sevilla era como un animal herido de muerte
luchando por sobrevivir.
A bordo de él iban embarcados amigos,
compañeros de profesión y no olvidemos al pasaje, que es nuestra máxima
responsabilidad y que en esta situación dependen totalmente de nosotros.
Rápidamente se activó el plan
para abandonar el barco. Recuerdo la ayuda extraordinaria de los marineros del
destacamento militar de marina que había en Marivent.
Nueve meses más tarde,
concretamente, el 4 de julio de 1983, y tras ser reflotado, el Ciudad de
Sevilla, era remolcado hacia Valencia para entrar a dique y ser reparado. El
50% de la estructura de la nave había sido dañada.
El 17 de marzo de 1985 volvió a
navegar haciendo viaje desde Valencia a Palma".



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